En un emplazamiento muy preciado, definiendo las fachadas de la plaza de la Libertad, se ha de actuar siendo respetuoso con la época de creación de la vivienda y los sistemas constructivos empleados, por eso se procedió a un decapado de las pinturas aplicadas en el zócalo y las piedras de los enmarcados y la creación de un nuevo revestimiento de mortero de cal, pigmentado en masa.
